Sobre la "Soberania indeterminada" de Okinawa

01.03.2026


A continuación voy a hacer un breve resumen de lo que ha pasado la última semana de febrero y los primeros días de Marzo, con el nuevo despliegue de misiles en la isla de Yonaguni, la mas cercana de Okinawa a China, antes del 2030 y que pone de manifiesto el problema de como la soberanía japonesa llega a la actual Okinawa.

Esta narrativa es uno de los puntos más tensos de la geopolítica actual en Asia. Durante la última semana y meses recientes (finales de 2025 y principios de 2026), el uso de lo que los analistas llaman la "Carta de Ryukyu" por parte de China, pasó de ser una corriente académica a una herramienta de presión política directa que pone en juego nuevamente el cuestionamiento de que si la actual prefectura japonesa de Okinawa, que supo ser hasta 1879 el estado conocido como "Reino de Ryukyu", pertenece o no a la soberanía China.

"Soberanía Indeterminada"

China está intensificando el término "estatus indeterminado de Ryukyu" (el nombre histórico de Okinawa). Según informes de agencias como Kyodo News y The Japan Times, la cantidad de artículos y editoriales en medios estatales chinos (como el Global Times) cuestionando la soberanía japonesa, que se ha multiplicado en un 80% recientemente.

Los argumentos centrales que se presentan son:

El Cuestionamiento del Tratado de San Francisco (1951): China sostiene que, al no ser firmante de este tratado, no reconoce la transferencia de Okinawa a Japón.

Declaraciones de Potsdam y El Cairo: Según documentos de la Segunda Guerra Mundial el territorio de Japón debería limitarse solo a sus cuatro islas principales, dejando en claro que Ryukyu quedó legalmente separado del Japón fascista.

La respuesta de Denny Tamaki

El gobernador de Okinawa, Denny Tamaki, se encuentra en una posición extremadamente compleja. Por un lado, es crítico con la militarización que impone el gobierno central de Tokio; por otro, debe defender la legitimidad y seguridad de Okinawa frente al enfrentamiento de EEUU con China.

Tamaki ha pedido explícitamente a las autoridades chinas que "comprendan objetivamente la sociedad de Okinawa" y eviten basar sus comentarios en información errónea. Ha dejado claro que Okinawa no debe ser utilizada como un peón en el conflicto entre potencias. También ha recordado que, a pesar de los movimientos locales que piden más autonomía o la salida de las bases de EE. UU., no hay un deseo real de secesión ni apoyo a la soberanía china. Según encuestas citadas en sus intervenciones, más del 70% de la población se opone a la independencia (actualmente el partido independentista no supera el 7% de los votos). 

Tamaki ha promovido la creación de una "Oficina de Diplomacia Regional" en la prefectura. Su mensaje es: "Okinawa no quiere ser un campo de batalla ni de Japón ni de China; quiere ser un puente de paz". Ha insistido en que el gobierno central de Japón debe agotar la vía diplomática antes de seguir aumentando la presencia de misiles en islas como Yonaguni.

Resumen de situación

La narrativa china no busca necesariamente una invasión, sino deslegitimar la presencia de las bases militares de Estados Unidos en la isla. Si el estatus de la isla es "indeterminado", entonces el acuerdo de seguridad entre EE. UU. y Japón que permite las bases carecería de base legal internacional.





Fuentes principales:

The Strategist (ASPI) - Análisis del 30 de enero de 2026 sobre la "Carta de Ryukyu".

Taipei Times / Kyodo News - Reportes sobre el aumento de propaganda china en febrero de 2026.

Okinawa Times - Editoriales sobre las declaraciones de Tamaki respecto a la paz regional.